Una
de las filosofías básicas de Thermore es que el producto
debe permanecer estructuralmente estable a lo largo de la vida de
la prenda.
Si se permite la interrupción del aislamiento,
el producto se vuelve menos eficiente desde el punto de vista térmico
y se expone al problema de la migraciòn de fibras.
Fundamentalmente, la migraciòn ocurre
cuando las fibras de poliéster que constituyen el aislamiento
logran abandonar la estructura y llegar al forro o a la funda de su
prenda exterior.
Eso puede conferir rápidamente a la
prenda un aspecto ordinario y también cubrirla de cierta cantidad
de fibras antiestéticas.
Thermore ha solucionado el problema de la
migraciòn de fibras mediante un procedimiento exclusivo de
acabado que asegura la estabilidad de las fibras de poliéster
durante el normal uso y el lavado en lavadora.
Thermore® alcanza esta protección
sin utilizar ningún tipo de tejido, que añade costes,
afecta negativamente la mano y es solamente una solución a
corto plazo.
Este es otro ejemplo de tecnología
integrada de Thermore® que mejora la calidad del producto final.